La creatividad es “el pensamiento original”, es decir, es la forma de expresarse usando la imaginación, no solo a nivel de las artes (música, dibujo, manualidades, escritura…) también se puede ser original en la vida cotidiana, en áreas concretas, por ejemplo, crear diferentes formas de pensar, en la ordenación de cajones, en el desarrollo de los cuadernos de clase, la manera de resolver problemas, comidas que cocinar…

En los primeros años de nuestras vidas es fundamental potenciar la creatividad, esto nos permite tener una mayor adaptabilidad a las situaciones novedosas y disminuir la frustración ante el cambio. Además ayuda a fortalecer los procesos cognitivos en la vida adulta, de este modo formamos personas más independientes, con más capacidad para resolver problemas y encontrar soluciones.

Como padres debemos estimular la creatividad desde el seno familiar, tenemos que trasmitirla a nuestros hijos mediante el ejemplo, dedicándole tiempo, pensando que tenemos esa habilidad de crear y demostrándolo en la vida diaria. Para ellos puedes seguir algunos de los siguientes consejos para fomentar la creatividad en el hogar:

  • Crear un ambiente propicio donde puedan expresar su creatividad con libertad; pizarra, papeles, diferentes pinturas, utilizar texturas, etc.
  • Dejar tiempo libre intentando no organizar numerosas actividades donde no se deja libertad ni espontaneidad en las acciones.
  • Estimular la curiosidad sobre las cosas permitiendo la exploración del medio y de los objetos, dejando probar, tocar y razonar sobre ello.
  • Hablar con ellos y escucharles, es decir, utilizar la comunicación dejándonos preguntar y escuchando sus respuestas.
  • Dejarles improvisar, que las acciones sean espontáneas, aunque no tengan lógica, no te rías de sus ideas.
  • Permitir que cometan errores ya que para ellos no lo son, es una forma de expresar y adquirir el aprendizaje.

Los materiales y juegos que se pueden utilizar para el desarrollo del pensamiento creativo pueden ser:

  • Piedras, hojas, palos…
  • Papeles, folletos, cajas, envases vacíos..
  • Plastilina, arcilla, pinturas, pizarra y tizas
  • Hacer música con diferentes objetos
  • Telas, ropas y utensilios antiguos que no usemos
  • Disfraces

 

Todos los niños son creativos y tienen una gran capacidad de imaginación, a veces cometemos errores que hacen que esa capacidad vaya disminuyendo, son los siguientes:

  • Evitar paralizar a los niños con prohibiciones y advertencias, hay que poner normas pero sin limitar las acciones.
  • Reducir las horas frente a las pantallas, su exceso no estimula la actividad ni la exploración del medio.
  • Cuando empiecen el colegio es importante valorar la forma y el proceso de aprendizaje más que el resultado obtenido, así potenciamos el desarrollo creativo.
  • No obligar a que hagan cosas fuera de la normalidad y la rutina., crear es hacer algo distinto.
  • Prescindir dar muchas instrucciones sobre cómo y qué deben hacer
  • Intentar que no copien modelos, podemos incentivarles con ayuda, dando ideas pero sin que copien literalmente.
  • Corregir sus actos creativos, en ocasiones queremos que hagan las cosas como las haríamos nosotros sin dejar libre su imaginación.

Dejemos que nuestros hijos se aburran, de esa forma estimulan la creatividad buscando, a través de la imaginación, a qué, con qué, cómo jugar, cómo disfrutar del tiempo y del espacio que nos rodea y desarrollar el pensamiento creativo.

 

Autora del artículo: Verónica García García (Ver Curriculum)

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