Los estilos educativos son la forma de actuar que tienen los adultos respecto a sus hijos en su día a día y la relación educativa que se produce en casa y en la escuela. Cada estilo lo vemos reflejado en la toma de decisiones, en el tipo de disciplina, el tipo de afecto y cómo lo demostramos, la comunicación en la familia, el nivel de exigencia y en la resolución de conflictos que surgen en el entorno familiar. Esos modelos son con los que se regulan las normas, las conductas y los límites de cada menor.

Por ello es importante conocer cada uno de esos estilos para saber educar, establecer los límites y cómo estar y tratar a nuestros hijos. No existe el estilo perfecto pero teniendo las claves podemos contribuir al desarrollo sano.

  • ESTILO AUTORITARIO.  Es un tipo de educación con una sola dirección, en la que los padres y madres son poco afectuosos. Todo es excesivamente recto y con prohibiciones, imponiendo las normas y los límites sin explicaciones; los adultos son la autoridad y los niños y niñas solo se limitan a obedecer, controlan de forma rígida el comportamiento de los hijos.

Las consecuencias educativas que pueden surgir son las siguientes, suelen ser niños/as inseguros y llenos de miedos porque nunca han decidido qué hacer; son sumisos y conformistas, no son líderes y aceptan la voluntad de los demás. Son niños y niñas muy obedientes pero también muestran altos niveles de dependencia.

  • ESTILO PERMISIVO: Este estilo educativo se caracteriza por escasos o nulos niveles de exigencia y control. Se les evitan conflictos a los pequeños y se les permite actuar como les plazca, no hay control del comportamiento ni límites que sobrepasar. No se les pide responsabilidades a los niños y niñas. Suelen estáar sobreprotegidos, consentidos y mimados.

Como consecuencias educativas los niños suelen ser irresponsables. No son capaces de tomar ninguna responsabilidad. Pueden ser inseguros, con autoestima baja; además no saben enfrentarse a problemas o contrariedades. Incumplen las normas y no entienden el sentido de las mismas.

  • ESTILO DEMOCRÁTICO: En este estilo educativo los pequeños son los protagonistas de su educación apoyados por la guía que les proporcionan los adultos. Su niveles de firmeza, control y exigencia son adecuados, pero complementado con afectos y diálogos. Se establece un estilo flexible. Se escucha a los niños y se les aporta las razones de las normas, se les ayuda a entender el sentido de las mismas, si es necesario se emplea el castigo y se recompensa en las buenas conductas.

Las consecuencias educativas que tiene este estilo es que los niños son seguros de sí mismos y con niveles adecuados de autoestima y autocontrol; su sentido de la responsabilidad está bien desarrollado, saben tomar decisiones y colaborar en la solución de conflictos. Son niños y niñas independientes y cariñosos.

  • ESTILO NEGLIGENTE: Los padres no se encargan del pequeño, no se atienden las necesidades de los niños y niñas, se muestra indiferencia desde el punto de vista afectivo y no se practica ningún tipo de disciplina.

Como consecuencias educativa, se crean personas inseguras con conductas impulsivas, excesiva rebeldía. Socialmente suelen ser solitarios y aislados, no saben relacionarse adecuadamente; su desarrollo afectivo es escaso. Se sienten rechazados y suelen presentar problemas emocionales.

 Claves para establecer el estilo educativo más idóneo:

  1. Pon normas a los pequeños
  2. Debemos basarnos en el dialogo y la comprensión.
  3. Muestra tu cariño y aceptación incondicional.
  4. Aplica castigos cuando sean necesarios, critica la acción no a la persona.
  5. Ayuda a los niños y niñas a tomar sus propias decisiones.
  6. Fomenta su responsabilidad, dejando que se ocupe por si mismo
  7. Limítate a guiar y orientar al pequeño
  8. Enséñales a solucionar conflictos
  9. Hazles saber que les quieres.

Autora del artículo: Verónica García García (Ver Curriculum)

Solicita información sin compromiso Llámanos