Una rutina es un patrón de conducta repetido que cada familia establece y realiza en su vida diario. Se trata de enseñar cuándo hacemos y cómo hacemos las acciones.

Un hábito es un mecanismo repetido regularmente que crea destrezas y además podemos usar para diferentes situaciones. Son actitudes o formas de conducta que conlleva al aprendizaje, los hábitos más importantes son los relacionados con el sueño, la comida, la higiene, el orden en el estudio, etc.

¿Por qué es importante mantener una rutina del sueño, comida y baño?

Desde edades tempranas es aconsejable incorporar los hábitos, pautas y normas básicas e ir incrementando la responsabilidad poco a poco, supervisándolas y garantizando que se cumplen. Los hábitos se aprenden con la repetición y practicando, por eso tenemos que incorporarlos nuestra rutina. No debemos perder la paciencia y no exigir más de lo que pueden darnos. Además debemos premiar cuando las cosas se hagan bien, los premios pueden ser halagos, besos…

Beneficios

  • La adquisición de hábitos hace que un niño se sienta seguro y controle su entorno.
  • En muchas ocasiones cuando creamos rutinas y hábitos, sobre todo en las necesidades básicas, enseñamos a nuestros hijos a organizar su vida.
  • Las rutinas y los hábitos pueden evitar conflictos, rabietas y enfados innecesarios.
  • Aumentan su autonomía y autoconfianza.
  • La rutina da sentido de orden.

Las comidas

La alimentación es un proceso que nos acompaña a lo largo de la vida y nos ayuda a cubrir todas las necesidades

Hábito de alimentación

El niño debe aprender que es el momento de comer.

Para ello debemos crear ciertos hábitos:

  •  Comer siempre a la misma hora y en el lugar.
  •  Reducir la distracción (juguetes, TV)
  •  Es conveniente que el niño coma al mismo tiempo que el resto de la familia
  •  La alimentación debe ser equilibrada y variada

 

Higiene

Según expertos es bueno bañar a los niños hasta los 12 meses aprox., cuando el niño ya se sostenga de pie para poder ducharles sin problemas. El baño no debe durar más de 20 minutos. Cuando empezamos con la ducha, poco a poco debemos enseñar a coger la esponja y limpiarse todo el cuerpo. Hasta los 10 años tenemos que echar una mano a la hora de frotar la cabeza y lavar bien el cuerpo, a partir de esta edad ya serán capaces de lavarse el pelo por sí mismos y no necesitarán ayuda.

La frecuencia de realización del baño depende de la actividad física, la temperatura ambiental, la edad de los niños, etc. los pediatras-dermatólogos aseguran que no es necesario bañar todos los días al bebé, cuando son más mayores tenemos que tener en cuenta los días de más actividad física, el verano, etc.

Sueño

Desde los 7 u 8 meses tenemos que establecer la hora de dormir y marcar la rutina de dormir las horas pautadas:

– Niños de 3 a 6 años dormir de 10 a 12 horas diarias.

– Niños de 6 a 12 años dormir 10 horas diarias.

– Adolescentes dormir 8-9 horas diarias.

Es importante que nuestros hijos duerman las horas adecuadas ya que en muchos casos, el no dormir lo suficiente supone bajo rendimiento en la escuela.

¿Qué hacemos para establecer la rutina?

  • Incluye un periodo de tranquilidad, unos 30 minutos antes de la hora de dormir.
  • Fija una hora específica para dormir, avisando a su hijo media hora antes y 10 minutos antes de la hora.
  • Mantén horas de juego y de comer consistentes.
  • La habitación debe estar tranquila y ser acogedora.
  • Utiliza la cama solo para dormir, no para jugar o ver la televisión.
  • Acuesta a su hijo cariñosamente para reafirmar una sensación de seguridad.

Autora del artículo: Verónica García García (Ver Curriculum)

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